lunes, 9 de junio de 2014

Ordenando lo virtual y lo real

Teniendo en cuenta que me nos vinimos a vivir a Tomé hace más de un año, y que aún tenía cajas cerradas que me había traído de Santiago llenas de cachureo que me pareció indispensable, me dije que ya estaba bueno...  O mis cosas encuentran un lugar en mi casa, o de una se van...

La semana pasada terminé de ordenar las películas y series...  Me encantó como quedó...  Todas en sus respectivas bolsitas compradas especialmente en el persa...  (100 bolsitas por 500 pesos en el persa Bío Bío, de esa gloriosa vez que fui con Gustavo) y todas en dos cajas plásticas que tienen separadores según criterios bien personales (de superheroes, de zombies, oscares, de tolkien, de Batman, de grandes directores, etc...)
Tengo como cien cajas de películas para dar de baja eso si...  Me quedé con todas las carátulas (ocupan poco espacio) algún día, cuando tengamos harto espacio y hartas paredes, podré tener mis películas orginales y respaldadas en estantes...  Por ahora, nop...

El fin de semana ordené lo que era costura...  No es el lugar ideal, claro está, pero al menos me puedo referir a La Torre de Costura y no andar buscando por toda la casa los costureros y los moldes que andan por todas partes...  ¿Donde están las tijeras? ¡En la Torre de Costura!   Excelente...

Quedan cosas locas sueltas por ahí, pero cada vez son menos...
Y cada vez hay menos desorden también...
En lo interno tb estoy ordenando cosas...

Los horarios de comida (y las cantidades)
La idea es llegar con un peso decente al matrimonio de mi hermano y verme bonita en las fotos...
¿Ejercicio? Pronto, pronto... Lo bueno es que me sé el Acond de la Karen Conolly completito...  Lo malo es que llego a la mitad con la lengua afuera...  Pero pasito a pasito se logra, la idea es no dejar de avanzar...